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¿Cuál es tu superpoder?
Nunca he sido un superhéroe ni tiene pinta de que vaya a serlo, pero soy artesano del cuero y en este oficio me siento de maravilla.
¿Cómo empezó todo? ¿De dónde surgió esta pasión?
Tuve la suerte de que mi abuelo era sastre y peletero. Me encantaba curiosear por su taller. Tantas herramientas interesantes, máquinas y ese aroma inolvidable a cuero y otros materiales. Quizás fue precisamente esa oportunidad de estar en el taller y ver trabajar a mi abuelo lo que me animó a probar suerte y, con el tiempo, crear la marca Wildleather.
¿Cuál fue tu primer proyecto?
Una cartera plegable para tarjetas y billetes. La hice en 2012 y el resultado fue más bien regular, pero todavía la guardo en el cajón para recordarme todo el camino que he recorrido.
¿De dónde sacas la inspiración para tus proyectos?
Cuando te apasiona lo que haces, la inspiración llama sola a tu puerta; basta con ser un buen observador. Hoy en día es aún más fácil porque son los propios clientes quienes proponen ideas para nuevos productos. El cuaderno de proyectos está lleno, ¿ahora solo queda hacerlos realidad?
¿Cuáles son para ti las dos herramientas indispensables sin las que no te imaginas trabajando?
La aguja, por razones evidentes, o más bien dos agujas y la tabla guarnicionera. Para coser utilizo hilos de poliéster resistentes, como Slam o Vinymo MBT. Sin ellos sería muy complicado.
¿Cómo es el proceso creativo (tienes algún ritual o soluciones personalizadas)?
Tiño la pieza de piel elegida con aerógrafo. Después viene el proceso de fijar los colores y proteger la propia piel. A continuación la paso al láser para cortar las piezas diseñadas del producto. El siguiente paso es acondicionar el cuero y realizar el sombreado. Luego llega el momento de grabar la personalización (nombres, iniciales), el logo y coser. Al final, pintado y acabado de cantos. Solo falta una latita de grasa para cuero casera para el cliente y el producto está listo.
¿Y los rituales? Sí… siempre con buena música de fondo.
El proyecto del que estás más orgulloso
Una bolsa para cámara de fotos. La uso casi a diario. Fue mi primera bolsa fotográfica, confeccionada con una de las últimas piezas de cuero procedentes de una antigua curtiduría de Podlaquia con una fascinante historia que se remonta al siglo XVII.
¿Cómo elegir el cuero y las herramientas para proyectos similares?
Elección de la piel adecuada
La clave para que un proyecto de guarnicionería sea un éxito es el material adecuado. Para crear carteras o bolsos, la piel de curtición vegetal con un grosor de 1,5 mm o 2 mm resulta perfecta. Este tipo de piel permite un repujado fluido, un buen tintado y un acabado de cantos muy preciso. Conviene recordar que las pieles de curtición al cromo no absorben bien tintes ni ceras, y trabajar sus bordes resulta mucho más complicado.
Herramientas y productos químicos en el taller
La base de cualquier trabajo son unas herramientas fiables. Vale la pena equiparse con tenedores con un paso de 4 mm o 5 mm y matacantos (por ejemplo, del tamaño #1 o #2). Para el cosido a mano, el hilo encerado de poliéster tipo Slam o Vinymo MBT es una opción excelente. Por su parte, para proteger y bruñir los bordes, un producto imprescindible es Tokonole, que garantiza un acabado profesional tanto en los cantos como en el lado de la carne.
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