Una lijadora para cuero suele ser una herramienta eléctrica pequeña (una minilijadora tipo Dremel o una pequeña lijadora de banda) que sirve para igualar y desbastar rápidamente los cantos del cuero antes de su acabado definitivo.
¿En qué destaca una lijadora para cuero?
En la marroquinería y la artesanía del cuero, un canto perfectamente liso es la carta de presentación de cualquier artesano. Cuando pegas dos o tres capas de cuero, sus bordes rara vez quedan perfectamente alineados. Imagina el canto sin tratar de varias capas como un bloque de madera en bruto y astillado. La lijadora actúa aquí como un cepillo y una lija gruesa a la vez, eliminando al instante el exceso de material y los restos de adhesivo.
Para algunos es una solución fantástica; para otros, un accesorio innecesario que resta magia al trabajo manual. Sin embargo, es innegable que el mecanizado ahorra muchísimo tiempo, sobre todo en la producción en serie. Estos dispositivos se equipan con rodillos de papel de lija de diferentes granos (normalmente de 120 a 400) o con accesorios especiales de madera para el bruñido.
No obstante, esta herramienta genera mucho polvo y requiere tacto. Una presión excesiva quemará rápidamente el cuero de curtición vegetal, y en cueros al cromo puede llegar a derretir las fibras y arruinar el canto.
¿Cuándo conviene usar una lijadora para cuero?
El lijado mecánico resulta muy eficaz en fases concretas del trabajo:
- Igualar capas pegadas: eliminar desniveles entre las piezas de cuero unidas.
- Eliminar el exceso de adhesivo: retirar restos secos antes de aplicar la pintura.
- Perfilar esquinas: redondear rápidamente esquinas en cinturones gruesos y fundas para cuchillos.
- Bruñido mecánico: bruñir cantos mediante un bruñidor de madera rotativo montado en el mandril.
¿Cómo elegirla y qué tener en cuenta?
Al elegir una herramienta de lijado, el control de velocidad es fundamental. Trabajar a revoluciones máximas quemará el canto de inmediato; lo óptimo son velocidades bajas y medias. Para principiantes, las minilijadoras de mano ligeras son la mejor opción, ya que permiten maniobrar con precisión alrededor de las curvas de una cartera o un cinturón.
Recuerda que el lijado no es el paso final. Después de igualar el canto, debes utilizar un matacantos para redondear los bordes afilados y, a continuación, aplicar los productos para el acabado del cuero adecuados para proteger las fibras.
Productos de nuestra oferta
En CraftPoint no vendemos herramientas eléctricas, pero te ofrecemos todo lo necesario para continuar el tratamiento de los cantos tras el lijado:
- Tokonole: producto japonés que alisa y abrillanta a la perfección el canto lijado.
- Matacantos: matacantos para redondear los cantos tras igualarlos con la lijadora.
- Pintura para bordes: pinturas para el acabado de cantos en cuero curtido al cromo.
- Cuero vegetal: el material idóneo para los procesos de lijado y bruñido.
Términos relacionados en el glosario
- bruñido
- Tokonole
- matacantos
- biselado de cantos
- curtición vegetal







