La piel animal es un material natural obtenido mediante el proceso de curtición de las pieles en bruto, caracterizado por su gran resistencia, flexibilidad y una estructura fibrosa única. En la marroquinería artesanal constituye la base absoluta, y la gran mayoría del mercado está dominada por las pieles de vacuno, apreciadas por su grosor y versatilidad.
¿Qué caracteriza a la piel animal?
Cada pieza de piel natural se compone de varias capas. Imagina la sección transversal de la piel como un bosque antiguo y denso. La flor son las densas copas de los árboles en la parte superior: la capa más dura y compacta, que soporta la lluvia y el viento. Cuanto más profundizamos (hacia el carnal), más suelta se vuelve la estructura, asemejándose a troncos dispersos y a la maleza. Es precisamente la flor (plena flor) la responsable de la legendaria durabilidad de los artículos de marroquinería.
Y aquí aparece un error muy común entre los principiantes: confundir la plena flor con el serraje (split). Cuando la tenería divide una piel gruesa en capas, la parte superior conserva la flor, mientras que la parte inferior es precisamente el serraje. El serraje es mucho más económico y suave, pero carece de la resistencia estructural de las copas de los árboles.
Las propiedades de la piel animal dependen en gran medida de su proceso de conservación. Las pieles de curtición vegetal se basan en taninos naturales extraídos de la corteza de los árboles. Son rígidas, absorben el agua como una esponja (lo que permite moldearlas y repujarlas) y, con el tiempo, adquieren un tono tostado muy atractivo al sol. Por su parte, la curtición al cromo proporciona un material suave, resistente al agua y con un color muy estable que no adquiere pátina.
¿Para qué se utiliza la piel animal?
La piel de vacuno, gracias a sus dimensiones y a su variedad de grosores, cubre el 90 % de las necesidades de un taller de marroquinería:
- Fundas para cuchillos y pistoleras: Requieren una vaquetilla gruesa (3 mm - 4 mm) y rígida. Al humedecerla, se puede moldear con precisión a la forma de la hoja.
- Cinturones: El crupón de vacuno (la parte más firme) con un grosor de unos 3,5 mm - 4 mm funciona a la perfección.
- Carteras y pequeña marroquinería: Se utilizan faldas de vacuno o crupones rebajados a un grosor de 1 mm - 1,5 mm.
- Bolsos y mochilas: Suelen fabricarse con pieles engrasadas o de tipo pull-up (grosor de 2 mm - 2,5 mm), que ofrecen un aspecto rústico impecable y resisten muy bien las inclemencias del tiempo.
¿Cómo elegirla y qué tener en cuenta?
Al comprar piel animal, debes tener claro el objetivo de tu proyecto. Si quieres repujar motivos o teñir el material por tu cuenta, la única opción es la piel de curtición vegetal en color natural (con un grosor mínimo de 2 mm para repujado). Ten en cuenta que las pieles ya teñidas en tenería no absorberán tintes adicionales.
Presta atención al grosor, que en artesanía siempre se indica en milímetros (mm). Una cartera hecha con capas de piel de 2,5 mm resultará gruesa como un ladrillo e incómoda. Para pequeña marroquinería, busca grosores de 1,2 mm - 1,5 mm. La parte de la pieza también es fundamental: el crupón es el más valorado, presenta pocos defectos y apenas cede. Las faldas son más económicas y blandas, pero pueden tener una estructura más floja en los bordes.
Productos de nuestro catálogo
En CraftPoint nos centramos en ofrecer pieles de vacuno de primera calidad para artesanos:
- Piel Maya — nuestra piel insignia, que destaca por su flor cepillada única y sus atractivos tonos.
- Pieles vegetales — clásicas pieles veg-tan, ideales para repujado, teñido y cuero moldeado en húmedo.
- Pieles italianas — pieles prémium seleccionadas con acabados impecables y una amplia gama cromática.
- Pieles de vacuno — amplia selección de piezas para todo tipo de proyectos de marroquinería.







