El sello para cuero (a menudo llamado punzón o troquel) es una herramienta metálica que sirve para marcar motivos, letras o logotipos permanentes sobre la superficie de la piel natural. En marroquinería, es la forma básica de personalizar proyectos e introducir elementos decorativos (tooling).
¿Qué diferencia al sello para cuero?
El repujado de motivos se basa en la compresión física del material. Imagina la superficie de una piel húmeda como una arcilla densa y moldeable: el golpe del sello comprime las fibras a una profundidad determinada, dejando una marca tridimensional permanente que no desaparecerá al secarse. Para que este proceso funcione, la piel debe tener las propiedades adecuadas.
Los sellos se fabrican casi siempre en latón o en acero templado. Las matrices de latón conducen muy bien el calor, por lo que se usan a menudo para el estampado en caliente (hot stamping) con prensas especiales. Los punzones de acero, por su parte, son ideales para el trabajo en frío, donde el motivo se marca con el golpe de un mazo de marroquinería. Conviene recordar que hay que usar para ello mazos de marroquinería adecuados (de polímero o de madera), lo que protegerá las herramientas metálicas de dañarse.
Suena sencillo y lo es, siempre que elijas la piel adecuada. Para el estampado en frío solo sirve la piel de curtición vegetal. Las pieles curtidas al cromo tienen memoria de forma y son demasiado elásticas, por lo que el motivo marcado en ellas desaparecerá enseguida.
¿Dónde da buenos resultados el sello para cuero?
Los sellos para cuero tienen un uso muy amplio en el taller:
- Personalización: Marcar las iniciales del cliente en carteras, cinturones o fundas.
- Branding: Estampar el logotipo del creador (la llamada maker's mark) en la pieza terminada.
- Decoración (tooling): Usar juegos de punzones pequeños para crear motivos florales o geométricos complejos (por ejemplo, al estilo basketweave).
- Marcas técnicas: Marcar tallas en cinturones o collares.
¿Cómo elegir y en qué fijarse?
Al elegir un sello, fíjate en el material y en el método de trabajo. Si piensas marcar motivos a mano con un mazo, busca punzones de acero con un vástago sólido. Para trabajar con una prensa térmica, necesitarás una matriz de latón con rosca de montaje.
El grosor del propio material también es clave. Para conseguir un repujado profundo y marcado, la piel debe tener un mínimo de 2 mm de grosor. En elementos más finos, el golpe del sello puede perforar la flor o deformar el reverso del material. Recuerda también que, antes del estampado en frío, hay que humedecer ligeramente la superficie de la piel vegetal con agua, lo que flexibiliza las fibras.
Productos de nuestro catálogo
CraftPoint no tiene en catálogo sellos ya hechos con logotipos, pero aquí encontrarás materiales que admiten el repujado a la perfección, además de la química para rematarlo:
- Pieles de curtición vegetal: el material óptimo para el estampado en frío con punzones y sellos.
- Piel Maya: nuestra piel insignia, que, gracias a su acabado, resalta de maravilla los logotipos estampados en caliente.
- Fiebing's Antique Finish: una pasta de antiguado que se mete en los surcos repujados, creando un fuerte contraste y resaltando el motivo marcado.
- Ceras para cuero: ayudan a proteger la flor una vez terminado el proceso de repujado.







