Los ollaos de 20 mm son herrajes metálicos de dos piezas diseñados para reforzar y rematar de forma duradera los orificios en artículos de cuero y trabajos técnicos. La medida de 20 mm se refiere habitualmente al diámetro interior del orificio, lo que los convierte en piezas pensadas para proyectos robustos como bolsas grandes, correas de transporte o lonas.
¿En qué destacan los ollaos de 20 mm?
Un ollao se compone de dos partes: una pieza macho con cuello cilíndrico (que atraviesa el material) y una arandela plana o curvada. El proceso de unión se realiza mediante remachado o embutición. Con la presión del troquel o colocador, el tubo metálico se abre y se rebordea sobre la arandela, prensando firmemente el cuero entre ambas piezas.
Imagina el ollao como un túnel metálico en miniatura para una cuerda: el cuello protege la entrada y la arandela remachada asegura la salida, fijando todo el conjunto en el material y evitando desgarros. Así, la tensión de una correa o cabo se transmite directamente al metal y no a las fibras del cuero.
Suena sencillo y lo es, siempre que utilices la herramienta adecuada. Intentar colocar un ollao tan grande solo con un martillo y un punzón plano suele terminar aplastando el cuello de forma irregular. Se necesita un troquel específico que curve uniformemente los bordes del metal. Los ollaos de 20 mm suelen fabricarse en latón, acero inoxidable o acero galvanizado más económico.
¿Dónde se utilizan los ollaos de 20 mm?
Un diámetro interior tan grande está pensado para usos específicos y más pesados en el taller:
- Correas y asas: En bolsas de viaje grandes (tipo petate o duffel bag), donde a través del ollao pasa un mosquetón grueso o un cabo.
- Cierres de cordón: En macutos marineros y mochilas de saco, donde se pasa un cordón grueso por una hilera de ollaos para cerrar la parte superior.
- Lonas y fundas: En guarnicionería técnica para crear puntos de anclaje y tensión en cueros vacunos gruesos o lonas técnicas.
- Detalles decorativos: En cinturones corsé o calzado pesado, donde estos herrajes de gran tamaño cumplen una función estética aportando un toque contundente.
Cómo elegir y qué tener en cuenta
Al elegir ollaos para cuero, es fundamental ajustar la altura del cuello al grosor del material. Un cuello demasiado corto no rebordeará bien sobre la arandela y el herraje se soltará. En cambio, si es excesivamente largo, se deformará de manera asimétrica y dejará filos cortantes. Para un cuero de 3-4 mm de grosor, el cuello debería sobresalir unos 2-3 mm por encima de la arandela antes de remachar.
El material también es clave. Para artículos expuestos a la humedad (alforjas de moto, equipo outdoor), opta siempre por ollaos de latón macizo o acero inoxidable. El acero niquelado o galvanizado convencional se oxida con rapidez en los bordes deformados, ya que el baño galvánico sufre microfisuras durante el remachado.
Productos de nuestro catálogo
En CraftPoint no disponemos de ollaos de 20 mm, ya que nos centramos en la marroquinería clásica, pero para unir capas gruesas de cuero y crear puntos de anclaje resistentes te recomendamos estas alternativas de nuestro catálogo:
- Remaches para cuero — remaches de golpe y remaches roscados robustos, ideales para fijar correas de bolsos.
- Broches de presión — cierres fiables para solapas y bolsillos que garantizan un ajuste seguro.
- Anillas en D — anillas que, combinadas con remaches, sustituyen a los ollaos grandes como punto de enganche para mosquetones.
- Sacabocados para cuero — herramientas indispensables para perforar orificios limpios y redondos para todo tipo de herrajes.
Términos relacionados en el glosario
- Remache roscado
- Broche de presión
- Sacabocados para cuero
- Grosor del cuero
- Cuero vacuno







