El remache de doble cabeza (o remache de doble tapa) es un elemento de unión metálico compuesto por dos partes con cabezas lisas y decorativas, diseñado para unir firmemente varias capas de cuero. A diferencia de los remaches simples, al colocarse correctamente ofrece un acabado estético impecable tanto en el anverso como en el reverso del proyecto, sin dejar bordes afilados.
Estructura del remache de doble cabeza
El mecanismo de fijación es muy sencillo, pero requiere precisión. Imagina el remache de doble cabeza como una pequeña seta metálica que encaja con su reflejo exacto: al golpearlo con el mazo, los vástagos entran de forma telescópica uno dentro del otro, se expanden y quedan bloqueados permanentemente en el interior del orificio del cuero, creando una unión indestructible. Se compone de una tapa (con espiga corta) y una base (con vástago más largo).
Para unos es una desventaja y para otros una ventaja: el remachado es un proceso totalmente irreversible. Si te equivocas al elegir la longitud del vástago o lo remachas torcido, la única solución es taladrarlo con cuidado o cortar el metal con alicates, lo que a menudo termina dañando la flor del cuero. Por eso es crucial asentar bien las piezas antes del golpe definitivo.
Para un montaje correcto, es imprescindible utilizar un embutidor adecuado (sufridera o base con perfil cóncavo). Golpear el remache con un martillo plano directamente sobre una mesa dura aplastará de forma irreversible sus cabezas decorativas. El embutidor cóncavo envuelve a la perfección la cabeza abombada del remache, conservando su forma semiesférica original durante la compresión.
Los remaches de doble cabeza suelen estar fabricados en acero bañado, latón o cobre. Los de latón macizo son la opción preferida en los trabajos artesanales de gama alta, ya que no se oxidan, se remachan con suavidad y con el tiempo desarrollan una pátina preciosa que aporta un carácter único.
¿Para qué sirve el remache de doble cabeza?
Los remaches de doble cabeza son un elemento estructural básico en el taller, indispensables donde la costura no es viable o no ofrece suficiente resistencia:
- Cinturones: fijación de la hebilla en el pliegue del cuero, donde una costura estaría expuesta a una fuerte fricción.
- Asas de bolsos: refuerzo de los puntos sometidos a mayor tensión, como la unión de las asas al cuerpo del bolso.
- Collares y correas para mascotas: unión de capas gruesas de vaqueta con herrajes metálicos (anillas en D).
- Elementos decorativos: remachado continuo a lo largo de los bordes en proyectos de estilo motero o rockero.
¿Cómo elegirlo y qué tener en cuenta?
El parámetro más importante de un remache de doble cabeza es la longitud de su vástago. Un vástago bien elegido debe sobresalir entre 1,5 y 2 mm por encima de las capas de cuero que se van a unir (por ejemplo, para un grosor total de 4 mm, elige un remache con un vástago de 6 mm). Si queda demasiado corto, el remache no cerrará; si es demasiado largo, se doblará hacia un lado dentro del orificio al golpearlo, dejando una unión torcida y floja.
El segundo parámetro es el diámetro de la cabeza (habitualmente de 6 mm a 12 mm). Elígelo en proporción al tamaño del proyecto. Para correas de reloj finas suele bastar con una cabeza de 6 mm, mientras que para cinturones robustos funcionan mejor las medidas de 9 mm o 10 mm. Utiliza siempre un sacabocados con un diámetro ligeramente superior al grosor del vástago para que el metal atraviese el cuero con facilidad.
Productos de nuestro catálogo
En CraftPoint encontrarás todo lo necesario para remachar cuero con un acabado profesional:
- Remaches para cuero — amplia selección de remaches de doble cabeza en diferentes acabados galvánicos (latón, níquel, dorado envejecido).
- Sacabocados — sacabocados de golpe y de cabeza giratoria para hacer orificios limpios para tus remaches.
- Hebillas para cinturones — herrajes robustos diseñados para fijarse fácilmente mediante remaches.
- Anillas en D — semicírculos metálicos ideales para crear puntos de anclaje en bolsos y mochilas.







