Boterm GTA es una cola de contacto monocomponente profesional de policloropreno, concebida para la unión duradera y flexible de pieles naturales, caucho y materiales de calzado. En el taller de marroquinería y zapatería, el encolado es una etapa tan importante como el propio cosido. Este preparado concreto es un clásico absoluto que perdona pocos errores técnicos, pero a cambio ofrece una unión de extraordinaria resistencia. Funciona de manera totalmente diferente a las colas de papelería o para madera: no se unen los elementos en húmedo. Requiere aplicar una capa fina en ambas superficies a unir, esperar a que los disolventes volátiles se evaporen y, a continuación, ejercer una presión física muy fuerte entre ambas piezas. Una piel bien pegada, al intentar separarla por la fuerza, debería rasgarse por sus fibras naturales y no por la propia línea de adhesivo.
Características
La base química de la cola Boterm GTA es el caucho de policloropreno (a menudo llamado neopreno) con resinas sintéticas añadidas, disuelto en una mezcla de disolventes orgánicos como el tolueno o el acetato de etilo. Presenta una textura viscosa característica que puede formar pequeños hilos al aplicarla, y un color ámbar ligeramente amarillento. Debido al fuerte olor de los disolventes, trabajar con ella requiere un espacio bien ventilado o el uso de una mascarilla con filtros de carbón adecuados. No obstante, estos disolventes cumplen una función clave: mantienen el adhesivo en estado líquido, y su evaporación es la señal de que la capa está lista para la unión.
El funcionamiento de la cola de contacto recuerda al velcro: dos superficies aparentemente secas se adhieren de forma inmediata y permanente al entrar en contacto, sin posibilidad de rectificación ni ajuste posterior. Esta propiedad es precisamente lo que la distingue de las colas acuosas (como la cola blanca), que permiten deslizar las piezas durante varios minutos. Boterm GTA crea una unión sumamente flexible, un parámetro crítico en marroquinería. Los cinturones, carteras o bolsos están en constante movimiento, flexionándose y estirándose. Una unión rígida se agrietaría rápidamente, arruinando la estructura de la pieza. La capa flexible de policloropreno trabaja al unísono con la piel, ya sea una vaqueta gruesa de 3 mm o una piel curtida al cromo suave de 1,2 mm.
Otra característica fundamental es el fenómeno de la reactivación térmica. Si tras aplicar la cola dejas las piezas durante demasiado tiempo y la capa se seca por completo (perdiendo su pegajosidad de contacto inicial), no es necesario volver a aplicar producto. Basta con calentar ambas superficies con una pistola de calor o un secador potente hasta alcanzar unos 50–60 grados Celsius. El calor reactiva las resinas, devolviéndoles su capacidad de adhesión inmediata. La unión alcanza su máxima resistencia mecánica tras unas 24 horas, aunque las piezas suelen estar listas para continuar con el trabajo (por ejemplo, perforar agujeros) a los pocos minutos de la unión.
Aplicaciones
La cola de contacto es la base estructural de multitud de proyectos de marroquinería. Sus propiedades permiten aplicar técnicas que resultarían imposibles de ejecutar sin una unión previa firme.
- Unión de capas en cinturones dobles. Al confeccionar un cinturón resistente uniendo dos tiras de piel de curtición vegetal (por ejemplo, de 1,5 mm cada una), la cola evita que se deslicen entre sí. Gracias a esto, puedes perforar con precisión los agujeros para el cosido guarnicionero con tenedores de 4 mm o 5 mm de paso, con la seguridad de que la línea de costura quedará perfectamente recta en ambos lados.
- Pegado de forros finos. Al forrar el interior de un bolso o una cartera, a menudo se pega una piel muy fina (como cerdo o cabra de 0,6 mm) a una capa base más gruesa (por ejemplo, de 2,5 mm). Boterm GTA, aplicado en una capa fina, no traspasa el lado flor de la piel fina ni la vuelve rígida, manteniendo el tacto natural del material.
- Montaje de cremalleras. Coser una cremallera exige fijar previamente la cinta. La cola de policloropreno une a la perfección el tejido de la cremallera con la carnaza de la piel. Esto evita ondulaciones al coser y garantiza que el cursor se deslice con suavidad en la pieza terminada.
- Colocación de refuerzos y entretelas. En la confección de bolsos rígidos o maletines, se suelen emplear materiales como salpa (aglomerado de cuero) o texon. La cola une firmemente estos refuerzos técnicos con la cara interna de la piel, creando un panel rígido y homogéneo resistente a las deformaciones.
- Preparación de cantos para el acabado. Para conseguir un acabado de cantos impecable, las capas unidas deben formar un bloque compacto. Si pegas dos capas de forma deficiente, el matacantos puede engancharse en los huecos y el Tokonole no cubrirá las holguras entre las piezas de piel. Una unión firme con cola de contacto es indispensable para lograr un canto liso y pulido.
- Pegado de dobladillos y vueltas. En la marroquinería fina suele evitarse el borde al corte doblando la piel fina (por ejemplo, de 1,0 mm) hacia el interior (técnica de borde doblado o «turned edge»). Se aplica cola en el borde rebajado, se espera el tiempo adecuado y luego se dobla y martilla con firmeza. La cola de contacto fija el doblado al instante, sin necesidad de pinzas ni mordazas.
Cómo elegir
Trabajar con cola de contacto exige comprender sus particularidades y preparar adecuadamente el material. Para lograr una unión duradera, es imprescindible respetar varias reglas técnicas fundamentales que marcan la diferencia entre un acabado aficionado y la precisión artesanal.
En primer lugar, la preparación de la superficie representa la mitad del éxito. La cola de policloropreno agarra de forma excelente sobre la carnaza virgen (el lado rugoso de la piel). Sin embargo, si necesitas pegar algo sobre el lado flor (la cara lisa), es obligatorio lijar o desflorar la superficie. Esto afecta especialmente a las pieles curtidas al cromo y a las pieles tintadas acabadas (como nuestra emblemática piel Maya). El poro está cerrado y con frecuencia cubierto de ceras o acabados protectores. Aplicar el adhesivo directamente sobre dicha superficie provocará que, al secarse, se desprenda con la uña. Emplea un raspador afilado, un escalpelo o lija de grano 80–120 para retirar la capa lisa y dejar al descubierto las fibras en todo el ancho de la línea de pegado.
En segundo lugar, la técnica de aplicación. Quienes se inician en la marroquinería suelen aplicar capas excesivamente gruesas creyendo que «más cantidad equivale a mayor agarre». Es un error grave. Un exceso de producto genera una almohadilla gomosa gruesa que ensucia los bordes, rebosa al presionar e impide rematar los cantos de forma uniforme con el bruñidor. La cola debe extenderse en una capa muy fina y homogénea mediante una espátula de plástico o una brocha rígida. En materiales muy absorbentes (como una carnaza abierta o suelta), puede ser necesario aplicar una primera capa fina de imprimación, dejar secar 15 minutos y aplicar la segunda capa definitiva.
En tercer lugar, el tiempo de secado y el prensado. Es el punto donde más fácilmente se cometen errores. Tras aplicar la cola en ambas superficies, es imprescindible esperar. Aplica la «prueba del nudillo»: toca la capa de cola con el nudillo. Si está húmeda y mancha la piel, debes seguir esperando. Si está seca al tacto pero notas una ligera adherencia, es el momento idóneo para unir. Una vez encaradas las piezas, la simple presión de la mano no basta. Las colas de contacto se activan mediante fuerza mecánica. Utiliza un rodillo metálico pesado para cuero o martilla toda la línea de unión con un martillo de zapatero de boca lisa sobre una superficie dura (como una losa de granito). Este impacto físico es el que entrelaza permanentemente las moléculas del adhesivo de ambas superficies.
Para el artesano avanzado también resulta clave la organización del trabajo. Boterm GTA espesa con rapidez en el bote abierto debido a la evaporación de los disolventes. Es recomendable trasvasar pequeñas cantidades a aplicadores herméticos con brocha (encoladores de teflón) que limitan la entrada de aire. Si el preparado del bote se vuelve demasiado espeso y comienza a formar hilos viscosos, puede recuperarse añadiendo un disolvente específico para colas de policloropreno, aunque requiere dosificarlo con cuidado para no perjudicar sus propiedades adhesivas.
Productos de nuestra oferta
En nuestra tienda encontrarás todo el material necesario para aplicar y trabajar correctamente las uniones encoladas, facilitando el trabajo en cada uno de tus proyectos. (Nota: asegúrate de contar con los accesorios adecuados para el adhesivo seleccionado).
- Colas profesionales para marroquinería – Disponemos de una amplia gama de productos químicos para la unión de pieles, incluyendo contrastadas colas de policloropreno y poliuretano, adaptadas a diversos materiales y exigencias técnicas.
- Espátulas para cola – Espátulas de plástico flexibles que permiten extender una capa muy fina y regular de adhesivo, evitando la formación de grumos y ahorrando material.
- Rodillos de presión – Rodillos metálicos pesados con rodamientos, indispensables para la correcta activación de la cola de contacto. Permiten ejercer una presión uniforme y potente sobre las capas unidas sin riesgo de dañar la flor de la piel.
- Herramientas para raspar y cardar – Raspadores y cuchillas específicas para desflorar con precisión la flor de la piel en la zona de unión, preparando una base idónea para la aplicación de la cola.
- Martillos para cuero y zapatero – Martillos con bocas pulidas y lisas, perfectos para asentar uniones y dobleces en los cantos, garantizando la máxima fuerza de pegado.
Términos relacionados
- Carnaza
- Flor de la piel
- Raspado del cuero
- Acabado de cantos del cuero
- Cosido guarnicionero
- Matacantos







