Marcar las líneas de costura y perforar el cuero es algo por lo que pasa cualquier artesano experimentado. La mayoría de los proyectos requerirán dominar esta técnica. Y si quieres confeccionar prendas de piel y determinados artículos de marroquinería, es fundamental que la controles a la perfección. ¿Por dónde empezar? ¿Con qué marcar la línea de costura y cómo hacer agujeros en el cuero? Aquí te lo contamos todo. CraftPoint te invita a descubrir esta guía y a ver el vídeo sobre cómo coser cuero a mano.
Tenedores para cuero: agujeros precisos para la costura de guarnicionero
Los tenedores son herramientas fundamentales para cualquier artesano que trabaje el cuero. Sirven para realizar una hilera uniforme de orificios por los que luego pasará el hilo. Existen en diferentes variantes y su parámetro principal es la distancia entre dientes (el paso). Las medidas más habituales en tenedores de costura son 3 mm, 4 mm, 5 mm y 6 mm. La elección de la herramienta adecuada depende del tamaño del proyecto y de las características del propio material. El grosor del cuero, siempre expresado en milímetros (por ejemplo, 1,5 mm o 2,5 mm), es clave para facilitar la perforación. Las pieles más finas, de 1 mm a 1,5 mm de grosor, se perforan fácilmente con tenedores de menor separación, ideales para pequeña marroquinería como carteras. Por su parte, la piel de curtición vegetal más gruesa (de más de 2 mm), utilizada para cinturones o fundas, requiere un paso más ancho (5 mm o 6 mm) y un hilo más grueso, como el hilo encerado de poliéster Slam o Vinymo MBT. Para facilitarte el trabajo, antes de usar el tenedor conviene marcar la línea de costura con un compás para cuero con bloqueo o con un fileteador.
Sacabocados para cuero: orificios redondos para remaches y herrajes
Además de los tenedores de ranura o de diamante para la costura de guarnicionero, en el taller resultan indispensables los sacabocados. Estas herramientas troquelan orificios redondos en el material. Se utilizan sobre todo para colocar remaches, remaches roscados, broches de presión y para hacer los agujeros de los cinturones. Al igual que con los tenedores, el grosor del cuero es determinante. Una piel de curtición vegetal de 3 mm de grosor requerirá un sacabocados de golpe bien afilado, un mazo y una plancha de corte adecuada para no dañar el filo. En el caso de materiales más finos (por ejemplo, 1,5 mm), funcionan muy bien los sacabocados de cabezal giratorio tipo revólver, que permiten cambiar rápidamente el diámetro del orificio. Debes ajustar con precisión el diámetro del sacabocado al vástago del herraje para garantizar una fijación firme y duradera.
Leznas: las herramientas tradicionales de costura
Aunque hoy en día los tenedores agilizan notablemente el trabajo, las leznas de guarnicionero siguen siendo insustituibles en muchas situaciones. La lezna es la herramienta clásica para perforar el cuero, especialmente útil al coser capas gruesas o en zonas de difícil acceso donde no es posible emplear el mazo y el tenedor. La costura a mano tradicional (costura de guarnicionero) se realiza a menudo perforando la piel paso a paso con una lezna de diamante. Esta herramienta permite atravesar el material de forma fluida, separando las fibras en lugar de cortarlas. Gracias a ello, el orificio se cierra de manera natural alrededor del hilo tras pasar la puntada, lo que incrementa la resistencia de la unión. Al trabajar con la lezna, presta atención al ángulo de perforación: mantener un ángulo constante garantizará que la puntada quede uniforme en ambas caras del proyecto.
Acabado de cantos tras la costura
Una vez realizados los orificios y cosidas las piezas, el proyecto necesita un acabado adecuado. En el caso de la piel de curtición vegetal, los bordes se pueden bruñir con excelentes resultados. Con un matacantos (los tamaños más comunes son el #1 y el #2), biselamos las aristas vivas del borde. A continuación, aplicamos Tokonole, ideal para el acabado de cantos y el lado de la carne, y frotamos y alisamos todo con un bruñidor de madera. Ten en cuenta que el cuero curtido al cromo no responde bien a este tipo de acabado de cantos y no absorbe tintes ni ceras de la misma manera. Si eliges cuero para proyectos que requieran repujado (recuerda que el grabado y repujado de motivos solo se realiza sobre piel de curtición vegetal con un grosor mínimo de 2 mm) y cantos pulidos y lisos, apuesta siempre por la curtición vegetal.







