Tokonole es una moderna emulsión japonesa a base de agua y ceras naturales que actúa más rápido y proporciona un brillo más suave y duradero. La goma tragacanto es un preparado vegetal tradicional que tarda más en secar y ofrece un acabado más mate. Hoy en día, Tokonole se recomienda como la solución óptima.
El acabado de cantos es la carta de presentación de cualquier artículo de cuero de curtición vegetal. Durante décadas, los artesanos han debatido sobre qué producto ofrece los mejores resultados durante el proceso de bruñido. En el mercado han dominado tradicionalmente dos opciones principales: la goma tragacanto clásica y la moderna emulsión japonesa Tokonole. Aunque el objetivo de ambos preparados es idéntico (unir las fibras sueltas del borde del cuero y darle un aspecto liso y estético), su composición, método de aplicación y resultados finales difieren notablemente. Comprender estas diferencias te permitirá elegir los productos químicos adecuados para tu estilo de trabajo y el nivel de acabado deseado.
Goma tragacanto: tradición con limitaciones
La goma tragacanto es un producto con una larguísima trayectoria en la marroquinería. Se trata de una resina natural obtenida de arbustos del género Astragalus, disuelta en agua con conservantes añadidos. Su funcionamiento se basa en hidratar las fibras del cuero y actuar como un aglutinante suave. Al frotar enérgicamente el canto con un bruñidor, la fricción genera calor, lo que activa la goma y hace que las fibras se compacten.
Aunque la goma tragacanto cumple su función, presenta varios inconvenientes en la artesanía moderna. En primer lugar, requiere aplicar bastante fuerza y una fricción prolongada para lograr un resultado satisfactorio. El brillo que deja suele ser sutil, más bien satinado que cristalino, y puede perder intensidad con el tiempo. Además, este producto tiende a oscurecerse con la luz y el paso del tiempo, lo que puede perjudicar a los cantos de tonos claros. También necesita un tiempo de secado relativamente largo, lo que ralentiza el trabajo en el taller si se aplican varias capas.
Tokonole: la revolución moderna desde Japón
En el otro lado se encuentra Tokonole, un producto de origen japonés que ha revolucionado la marroquinería en todo el mundo. Es una emulsión de alta tecnología a base de agua, ceras naturales (entre ellas cera de abeja y carnauba) y resinas sintéticas. Su fórmula está pensada para facilitar y acelerar al máximo el acabado de cantos. Tokonole actúa con mucha mayor rapidez que la goma tragacanto: las fibras responden casi al instante al bruñido y permiten obtener un brillo cristalino aplicando mucha menos fuerza.
La gran ventaja de Tokonole reside en su versatilidad y durabilidad. Penetra profundamente en la estructura del canto, sellando las fibras de forma duradera, mientras que sus ceras crean una capa protectora flexible en la superficie. Un canto acabado con Tokonole no solo queda perfectamente liso, sino también más resistente a la humedad y al agrietamiento. Además, esta emulsión japonesa no altera el color del cuero con el paso del tiempo y está disponible en versiones con color (como negro y marrón), lo que permite bruñir y dar color al canto al mismo tiempo. A diferencia de la goma, Tokonole también funciona de maravilla para alisar la carnaza (el lado interior del cuero) sin dejar residuos pegajosos.
¿Qué elegir para tu taller?
Para la gran mayoría de artesanos del cuero actuales, tanto aficionados como profesionales, Tokonole es la opción predilecta. Su facilidad de uso, la consistencia en los resultados y el ahorro de tiempo lo han convertido en el estándar del sector. La goma tragacanto se sigue utilizando sobre todo en reproducciones históricas o por parte de quienes prefieren un acabado de cantos muy mate y rústico.
No obstante, conviene recordar una regla de oro: ningún producto, ni siquiera Tokonole, arreglará un canto mal preparado. El éxito al bruñir depende en un 80 % de un corte limpio, un pegado preciso de las capas y el uso de un matacantos del tamaño adecuado. Si el canto es irregular o está deshilachado, los productos químicos solo acentuarán esos defectos. Antes de aplicar cualquier producto, asegúrate siempre de haber lijado bien el canto con papel de lija del grano correspondiente.







